16 agosto, 2006

Filloy dice...


No diré que tu frente es de diamante
ni tus labios dos límpidos rubíes
ni los dientes que muestras cuando ríes
dos hileras de perlas de Levante...

No diré que fulgura rutilante
el zafiro de tus ojos si sonríes
ni que es oro el cabello conque engríes
el alabastro de tu tez fragante...

No lo diré jamás; porque yo quiero
que sepas que soy bardo y no joyero;
y que sepas también para tu gloria

que pesado tu ser en santa calma
prefiero a tu belleza transitoria
la suprema belleza de tu alma.

Por: Juan Filloy

3 comentarios:

Aprendiz de la vida dijo...

Hay q ver como te trae este hombre... no? y aún no tengo el gusto... jajajja

Vania B. dijo...

La belleza exterior es tan efímera... la del alma es la sobrevive siempre.

Vania B. dijo...

La belleza exterior es tan efímera... la del alma es la sobrevive siempre.